Qué la noche fue fría,
Amarga, liviana...
Sin el calor de ese alma,
Qué ama tanto, la mía.
Dame calor mañana,
Lléname de alegría,
Qué en la noche las estrellas
Me llenan de melancolía.
Dame tu calor mañana,
Qué amanezca un nuevo día,
Qué los rayos de tu sol,
Me devuelvan de nuevo, a la vida.
MERCEDES
