Esta historia que se relata a continuación no es mia, la escribió un viejo amigo a quien le debo mucho de humanidad, el era como se dice un buen hombre, un maestro de la vida y mejor persona.
Yo me cruzé en su vida, viví durante años charlas, comentarios de sus lecturas (era un deborador de libros) y un deborador de la vida. Se que allá donde este seguirá como cada día con ese humor y esa amabilidad que le caracterizaba y se habrá ganado un puesto en el mejor lugar del cielo.
Don Manuel, como yo lo llamaba fue sin lugar a dudas la persona que se cruzó en el camino de mi vida, de todas ellas el mejor, lloré su perdida y hoy cuando han pasado casi tres años de ella, aun lo recuerdo con gran cariño y admiración, mi viejo amigo esta que escribe siempre pensara en que me tocó la loteria el día que usted y su mujer Cristina, entraron a formar parte de mis mejores recuerdos.
Aprendí la mejor lección, que en la vida hay que ser generoso y ante todo ser persona y valorar al que tienes al lado.
Siempre en mi corazón estará vuestro recuerdo.
Yo me cruzé en su vida, viví durante años charlas, comentarios de sus lecturas (era un deborador de libros) y un deborador de la vida. Se que allá donde este seguirá como cada día con ese humor y esa amabilidad que le caracterizaba y se habrá ganado un puesto en el mejor lugar del cielo.
Don Manuel, como yo lo llamaba fue sin lugar a dudas la persona que se cruzó en el camino de mi vida, de todas ellas el mejor, lloré su perdida y hoy cuando han pasado casi tres años de ella, aun lo recuerdo con gran cariño y admiración, mi viejo amigo esta que escribe siempre pensara en que me tocó la loteria el día que usted y su mujer Cristina, entraron a formar parte de mis mejores recuerdos.
Aprendí la mejor lección, que en la vida hay que ser generoso y ante todo ser persona y valorar al que tienes al lado.
Siempre en mi corazón estará vuestro recuerdo.
Mercedes

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